Cómo sembrar pitaya

La pitahaya, pitaya o fruta dragón es oriunda de América central, principalmente México; posteriormente se fue expandiendo a otras regiones del mundo (Basantes Paredes, 2017).

Especies más conocidas

La fruta dragón pertenece a la familia Cactaceae. Se distinguen dos tipos: la pitahaya roja y la amarilla, con pulpa blanca o roja.

Dentro del género Hylocereus se agrupan unas 14 especies, siendo las más representativas H. undatus, H. polyrhizus, H. costaricensis, H. triangularis y H. purpusii, conocidas como pitahaya roja, que se cultivan principalmente en América Central e Israel.

La pitahaya amarilla (Selenicereus spp.), con unas 20 especies, se produce en Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia y Venezuela (Montesinos Cruz, Rodríguez-Larramendi, Ortiz-Pérez, Fonseca-Flores, Ruiz Herrera y Guevara-Hernández, 2015). 

El género Hylocereus (pitahaya roja) ha sido introducido con fines comerciales en Estados Unidos, Australia, Tailandia, India, China, Taiwan, Filipinas, Malasia, Vietnam, Indonesia, Cambodia, Israel y otros países (Nerd, et al., 2002, citado por Bergamo, 2019).

La pitahaya amarilla (Selenicereus spp.), con gran valor comercial, es cultivada principalmente en Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela, Israel y México (Bergamo, 2019). 

Descripción botánica 

Raíz: El sistema radicular de la pitahaya comprende dos tipos de raíces: a) primarias, que son las que se encuentran en el suelo y forman un conjunto de raicillas delgadas y superficiales con función de absorción y, b) secundarias, que se desarrollan en la parte aérea con función de sostén (INFOAGRO, 2020).

Tallo: las plantas de pitahaya están conformadas por tallos xerofíticos, muy ramificados y suculentos de color verde, que asume las funciones fotosintéticas y de regulador hídrico (INFOAGRO, 2020). Los tallos al crecer adoptan un hábito trepador y luego se ramifican y cuelgan, estos últimos son los que más producen flores y frutos (Ecured, 2020). 

Flor: Tienen forma tubular y son de color blanco, amarillo o rosado; con la particularidad de abrir una sola vez en horas de la noche y por tal motivo la planta es llamada también “reina de la noche” (Bergamo, 2019).

Fruto: Es una baya ovoide de color rojo o amarillo, redondeada o alargada (unos 8-10 cm y entre 200-800 gramos), cuya corteza tiene brácteas si se trata de la pitahaya roja, mientras que la amarilla tiene una cáscara con ligeras espinas. El mesocarpio es la parte comestible constituida por una pasta mucilaginosa translúcida con pequeñas semillas blandas comestibles, con propiedades nutricionales (Nerd, et al., citado por Esquivel y Araya Quesada, 2012).

Requerimientos edafoclimáticos (INFOAGRO, 2020)

  • La pitahaya se desarrolla en climas cálidos y subhúmedos, aunque también en climas secos con poca lluvia, siendo la temperatura óptima en torno a 16-25 º C.
  • Requiere de alta luminosidad. No obstante, una exposición prolongada a radiación solar directa puede ser perjudicial para la planta y un exceso de sombra puede conllevar la disminución de la producción.
  • La fruta dragón prefiere suelos franco-arcillosos, húmedos y con buen drenaje, ricos en materia orgánica y ph ligeramente ácido (entre 5,5 y 6,5). Sin embargo, también se adapta a suelos secos, pobres y pedregosos.
  • Es muy resistente a las sequías aun cuando se debe dar riego de apoyo a la planta durante los primeros dos años; en los siguientes años solo se debe regar durante la floración. En zonas de alta precipitación existen problemas fitosanitarios y disminución de la producción.

Manejo agronómico general del cultivo (INFOAGRO, 2020)

Propagación: Se prefiere la propagación vegetativa por medio de estacas a partir de los tallos, esquejes o cladodios, no siendo recomendable la propagación por semillas por ser un proceso bastante lento (aproximadamente 7 años). 

Preparación de suelo: se debe realizar al menos un mes antes de la plantación. El suelo deberá estar libre de malezas, piedras, troncos y árboles.

Plantación: Si se realiza por medio de siembra directa de estacas, es recomendable proceder a inicios de otoño y se debe colocar tres vainas por soporte, siendo el marco de plantación más usual de 3 x 3 m y orientación norte-sur; en el caso de una plantación intensiva lo recomendable es un marco de 3 x 1,5 m.
Durante la colocación de las plantas enraizadas, se debe retirar la bolsa de plástico sin dañar las raíces. 

Poda: se realiza desde el inicio de la plantación, eliminando los brotes y tallos laterales; así mismo se deben descartar aquellas vainas afectadas por plagas o enfermedades y las que se encuentren mal ubicadas.
A partir del tercer año de la plantación se realiza una poda de producción, que consiste en eliminar vainas improductivas situadas en la parte inferior del tallo principal, para lograr un buen desarrollo de la planta.

Fertilización: En general, la pitahaya es exigente en potasio, nitrógeno y en menor medida fósforo. La aplicación del fertilizante, se realiza en zanjas circulares alrededor de la planta. Asimismo, en verano es conveniente realizar aplicaciones foliares de fertilizantes, para favorecer la floración y la fructificación.

Cosecha: La planta a los nueve meses ya produce frutos, siendo el óptimo de la producción a los tres años aproximadamente. Se deben cosechar los frutos cuando están maduros y brillantes, para luego clasificarlos según su peso. 

Referencias

Basantes Paredes, L. 2017. Creación de una empresa artesanal de producción y comercialización de helados y mermeladas a base de la fruta Dragón (Pitahaya) en la ciudad de Puyo, provincia de Pastaza. Tesis de grado. Ecuador: Universidad Técnica de Ambato.

Bergamo, B. (9 de diciembre de 2019) Cómo sembrar pitahaya, recuperado de delamazonas.com.

Esquivel, P. y Araya Quesada, Y. 2012. Revisión características del fruto de la pitahaya (Hylocereus sp.) y su potencial de uso en la industria alimentaria Pitahaya (Hylocereus sp.), Revista Venezolana de Ciencia y Tecnología de Alimentos, (1), enero-junio, pp. 113-129.

INFOAGRO. 2020. El cultivo de la Pitahaya, recuperado de https://www.infoagro.com/documentos/el_cultivo_pitahaya.asp.

Montesinos Cruz, J., Rodríguez-Larramendi, L., Ortiz-Pérez, R., Fonseca-Flores, M., Ruiz Herrera, G. y Guevara-Hernández, F. 2015. Revisión bibliográfica pitahaya (Hylocereus spp.). Un recurso fitogenético con historia y futuro para el trópico seco mexicano, Cultivos Tropicales, vol. 36, no. Especial, pp. 67-76.